Betula/ Abedul Bonsái

Guía de Especies de Bonsái




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Los libros de Harry Harrington, ya en español, por el traductor de bonsai4me.es

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El género Betula comprende alrededor de 60 especies de árboles y arbustos caducifolios de distintos hábitats, incluyendo bosques, páramos, montañas y landas de todo el hemisferio norte. Los abedules son uno de los géneros de caducos más duros y tolerantes y normalmente son la primera especie en establecerse en los bordes de los bosques o en los páramos.

Las hojas son alternas, dentadas, usualmente ovaladas y de un verde medio-oscuro.

Las hojas aparecen poco después de la floración en abril/mayo y son árboles monoicos (es decir, con flores de ambos sexos en el mismo árbol) que dependen del viento para la polinización. Las coloraciones otoñales de las hojas varían del amarillo brillante al naranja.

Los abedules son normalmente apreciados por su corteza, aunque sólo hay dos especies nativas del Reino Unido que desarrollen esa estimada corteza blanca, el abedul blanco o común (Betula pendula) y el abedul pubescente (Betula pubescens). Hay muchas otras especies procedentes de todo el mundo que son escogidas para bonsái y no sería posible mencionarlas a todas aquí. Debe saberse que hay un gran número de variedades de Betula ya que hibridan muy rápidamente, de hecho la mayor parte de las semillas de plantas cultivadas no se corresponderán con el árbol padre y son híbridas.

Los abedules suelen tener troncos de color marrón brillante cuando son inmaduros, y en una maceta pueden pasar muchos años de crecimiento antes de que formen la familiar corteza blanco-plateada. Se recomienda que, para acelerar este proceso, se cultiven los abedules primero en el suelo, donde lo consiguen considerablemente más rápido: para ello, la corteza debe estar expuesta al sol directo en verano, pues los ejemplares que crecen en sombra tardan más en cambiar de color.

Las especies más usadas para bonsái son Betula pubescens, Betula pendula y un abedul enano llamado Betula nana. Hay muchas otras especies e híbridos que son también adecuadas pero la lista sería demasiado larga.

Información adicional sobre Betula/abedul: Distinguir entre el abedul blanco y el pubescente.

El Betula nana o enano no desarrolla la corteza blanca de otros abedules pero tiene unas diminutas hojas de tan sólo 2 cm, la tercera parte de la mayoría de los otros. También sólo alcanza alturas de alrededor de 60 cm cuando crece en la naturaleza, muy poco en comparación con los 20 metros de otros abedules como el Betula pubescens. El abedul tiene fama (bastante justa) de perder ramas de forma inexplicable: esto puede arruinar un árbol bien diseñado. Intenta trabajar el árbol con muchas ramas para que así la pérdida de alguna no afecte al diseño general. Estas pérdidas pueden minimizarse mucho podando sólo entre la salida de las hojas en primavera y el verano: podar desde finales de verano hasta la siguiente primavera fomenta el crecimiento de chupones desde la base y la muerte de ramas. Ten mucho cuidado con los ejemplares recolectados a los que se ha podado el tronco, pues cualquier zona del tronco que no alimente directamente ramas o crecimiento en general, morirá. Es normal ver morir toda la longitud de un gran tronco de abedul tras una poda del tronco.

NOTAS DE CULTIVO PARA BONSÁI

POSICIÓN: A pleno sol. Es muy importante que el abedul reciba mucha luz y que se rote el árbol regularmente para que todas las zonas reciban la misma cantidad. Proporciona alguna protección con temperaturas entre -7/-8ºC para evitar la muerte de las ramitas.

ABONADO: Para ayudar a restringir un crecimiento basto, no abones hasta 3 o 4 semanas después de que comience ese crecimiento en primavera, a menos que se necesite un crecimiento muy fuerte, para engordar ramas o troncos que estén aún en entrenamiento. Abona quincenalmente hasta finales del verano.

TRASPLANTE: Cada dos años en primavera cuando se estiran las yemas, usando un sustrato de drenaje libre. No podes las raíces de un abedul demasiado pronto: es mejor hacerlo un poco tarde, después de que las yemas nuevas se han abierto, a hacerlo mientras está aún en letargo.

PODA: Corta los brotes nuevos a 2-3 hojas después del arrebato de crecimiento de la primavera. Se pueden hacer podas fuertes desde la brotación hasta finales de verano, pero asegúrate de que las heridas quedan bien selladas, pues el abedul sangra mucho y es propenso a retirar savia de las áreas grandes de corte: el tronco con frecuencia va muriendo hacia atrás si se poda. La madera muerta resultante es estéticamente poco adecuada para un árbol caduco y muy propensa a pudrirse. Intenta evitar cualquier poda mientras el árbol no está en crecimiento activo para reducir la posibilidad de muerte regresiva. Los abedules fuertes y sanos pueden defoliarse en verano.

PROPAGACIÓN: Siembra las semillas en el exterior en otoño (a menos que sean de origen silvestre conocido, casi siempre producen plantas híbridas). Enraiza estacas de madera blanda en verano. Recolecta abedules silvestres en primavera justo después o justo antes de que las primeras hojas se hagan visibles para obtener los mejores resultados. Busca especímenes que no requieran grandes cortes de tronco por el mencionado peligro de muerte regresiva.

PLAGAS Y ENFERMEDADES: La roya de las hojas puede ser un problema; pulgones y mildiu.

ESTILOS: Vertical informal con uno o varios troncos, en tamaños de pequeño a extra grandes.